Monday 02 July 2018
  • Mientras unos buscan mejorar la experiencia de visita, otros generan estrategias para atraer nuevas audiencias. ¿Cómo las instituciones culturales se vinculan con los medios digitales? Responden las británicas Katie Moffat y Lucie Fitton, expertas invitadas a Chile por el British Council.

La Tercera - Paula Valle 

En una era en que lo digital está presente en todo, o casi, los museos e instituciones culturales han debido incorporarse a la reflexión sobre cómo utilizar los medios para complementar la experiencia y lograr mayor alcance con sus audiencias.Un desafío que surge en parte con la aparición de redes sociales como Twitter o Facebook, y que hoy obliga a los espacios a generar estrategias sin perder su identidad. En el marco del segundo taller Museos del siglo XXI, organizado por el British Council y el Ministerio de las Culturas y que tuvo lugar en Santiago hace unos días, las expertas británicas Lucie Fitton y Katie Moffat compartieron su experiencia en torno al desarrollo de estrategias digitales.

Ambas trabajan desde hace 5 y 3 años, respectivamente, en The Audience Agency, organización que asesora a museos e instituciones en el área digital. “Lo que ha cambiado es que el tema de las tecnologías y el área digital son pensados como parte del total, no como algo apartado del resto del trabajo del museo. Está total y orgánicamente incorporado a todo lo que tenga que ver con audiencias y los contenidos dentro de un museo”, explica Lucie Fitton, directora de Aprendizaje y Participación de The Audience Agency.

Esa incorporación de herramientas digitales se ha enfocado específicamente en las estrategias que los museos y centros culturales poseen en sus redes sociales y áreas comunicacionales, así como también en el uso de tecnologías como complemento en la experiencia de visita a una actividad cultural. “Hace 8 años se trataba solo de no quedarse atrás, pero ahora la mayoría de los museos está pensando de forma más estratégica en cómo la tecnología les ayuda a establecer nuevas relaciones con audiencias, y cómo profundizar las que ya existen”, señala Katie Moffat, directora digital en The Audience Agency.

En esa línea, mediante la tecnología se busca llegar a audiencias más jóvenes, y también ayuda a acercar a personas con dificultades de aprendizaje a disfrutar de igual forma una exposición u otra actividad. Además, desde un foco educativo lo digital toma hoy un rol fundamental: “Se está haciendo el pre y post de la visita. Primero para preparar la visita de la familia, colegio, curso o lo que sea, personalizar y especificar la experiencia que van a tener en el museo una vez que lleguen. Y luego, una vez que se van, para consolidar los conocimientos a los cuales fueron expuestos a través de herramientas digitales que se pueden utilizar y consumir fuera del museo”, explica Fitton.

Las nuevas tecnologías inciden también en el acercamiento de actividades a mayor cantidad de público. “Sirven para consolidar la misión y lo que tratan de hacer los museos”, explica Moffat. Un ejemplo es la Royal Academy of Arts en Londres. En enero realizaron su primera clase de dibujo transmitida en vivo por streaming. A través de la plataforma, el artista Jonathan Yeo llegó a más de 50 mil personas en una clase gratuita.

En cuanto a estrategias digitales, Moffat destaca el trabajo de la Wellcome Collection en cuanto a estrategias de redes sociales como forma de complementar la experiencia de visita al museo. “Es muy simple lo que hacen con Instagram como plataforma. Toman fotografías de su colección y escriben pequeñas historias acerca de esa obra”, comenta. Incluir medios digitales ha sido tarea de grandes instituciones como otras más pequeñas. Las estrategias dependen de sus presupuestos y objetivos, desde una buena comunicación en redes sociales, hasta exposiciones interactivas.

Todo parte de el cómo vincularse en esta nueva era. “Puedes ocupar las redes sociales como una herramienta que es accesible sin mucho presupuesto. Hay algunas instituciones más grandes con presupuestos ad hoc, que sí están utilizando tecnologías para tener muestras y obras interactivas y digitales, pero incluso los grandes museos no tienen suficiente plata para compararse con una compañía de juegos interactivos. Lo que importa es de qué manera ocupas la herramienta para vincularte con tu audiencia”, explica Moffat.

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